La euforia salía de todo su cuerpo, el buen Adán estaba feliz en repostería, además las cosas no podían ser mejor, todos y cada uno le tenían un gran afecto.
Adán para pagarles la buena vibra hacia él, dedicaba parte de su tiempo en enseñarles detalles ya fuera con la harina, la cantidad de azúcar, la sal, huevos, cada detallito por insignificante que pareciera, él les ayudaba en lo posible. Muchos del curso no tenían aprecio por la cocina y estaban por fuerza, ya fuera para pagar una materia que debían cursar y otros porque sus padres los habían metido, entonces a ellos les apoyaba aún más el intrépido del Adán.
Por la fraternidad y cariño que origino un grupo muy unido, solo se podía esperar buenos postres y al ser en gran parte todo esto gracias a Adán, decidieron festejarle sus 20 años en el mismo laboratorio de alimentos y la fiesta no se dejo esperar, un pastel gigante estaba en la mesa principal, lleno de chocolate y las velitas necesarias que mostraban la edad. La sonora frase surgió por una voz masculina: "que le muerda, que le muerda", segundos después ya era un acompañamiento de todos los que estaban dentro del laboratorio. Adán se reclino un poco para morder el pastel y pronto se elevaron 4, no! 5, más bien 6 manos para restregar su rostro en aquel pastel!! Adán se levanto con la cara llena de migajas, chocolate y betún blanco y negro por toda la superficie de su cara, incluso parte del cabello resulto embarrado!! Sonrió y la fiesta continuo con antojitos mexicanos preparados por el chef y maestro.
Entre la algarabía y bullicio, se le acerco una muchacha a Adán y le saludo.
-Hola Adán, como estas? feliz? te gusto la fiesta?
-Si, clado que sí!! Nunca me espele esto!! Les estoy totalmente agladecido!!
-Pues que bueno, en realidad nos esmeramos, por cierto yo ayude a hacer el pastel!!
Esme como la llamaban todos, era aquella chica y Adán sintió algo que le agrado dentro de él, estaba un poco apenado pero al igual sabia que era con quien menos platicaba del grupo y le surgió una necesidad incontrolable de preguntarle:
-Quisielas salil conmigo, un día de estos?
Se sintió apenado por haber tenido aquel arranque pero no se movió y solo decidió esperar la respuesta.
-Si, claro Adán, de hecho esperaba que me lo pidieras!!
Adán después de ese día, empezó a sentirse mejor, seguía pensando en Silvia pero en menor intensidad y fervor, ahora era mayor la necesidad de ver a Esmeralda. Cada que llegaba a la clase de repostería se iba derechito a saludar a Esme e incluso ya eran pareja para preparar el postre del día, cuando no había curso, salían al centro histórico o de plano se iban a la plazita en frente del seguro, en la ciudad de León!!
Ya con unos meses de andar conociéndose, había conseguido un sí de Esme y andaba oficialmente con ella, la edad de ella era de 18 años así que no le podía salir como Silvia con que era mayor y solo lo veía como amigo, Esme si le había correspondido, Adán era feliz, iba con muchas ganas a su trabajo dando información por teléfono y si le fastidiaban con que no le entendían por su forma de hablar él solo sonreía por dentro y repetía cuantas veces fuera necesario, aguantaba lo que fuera, hasta las burlas de los que trabajaban junto a él, nada le quitaba su felicidad, solo esperaba el momento del día en el cual admiraba la belleza de Esme!! Por la misma razón de su cariño por Esme le ponía empeño al trabajo para no arriesgarlo y tener lo necesario para llevarla en ocasiones a comer, cenar, tomar un café, etc.
Un buen día en el departamento Adán observaba el cielo, en la oscuridad de la noche podía observar las hermosas estrellas y en cada una ver el rostro de Esme, ya no era el de Silvia el cual veía, por fin aquel día se borraban en la mayoría de las estrellas la mirada de Silvia, dejando solo unas cuantas y todas las demás con el nuevo rostro.
Un grito empezó a surgir de la parte de abajo, no escuchaba bien lo que decían, pocos segundos después se dio cuenta que era su compañero de departamento que le gritaba que tenia visita. Los ojos de Adán brillaron y se emocionaron, nunca había ido a su casa Esme y hoy ella había tomado la iniciativa por lo que bajo como una ráfaga en busca de verla y mostrarle lo bello que estaba la noche, abrazarla y solo estar junto a ella pero no había ninguna mujer en la entrada.
-No juegues conmigo, si no había nadie porque me haces bajar??
-No, no era juego, mira aquí este muchacho dice ser tu hermano!!
Adán sorprendido volteo y en la sala estaba un muchacho que según era su hermano, había escuchado bien? era verdad? nunca había conocido a alguien que fuera de su misma sangre!!
*En la próxima parte veremos lo que resulta de este nuevo personaje en la vida de Adán, que tanto le ayudara a Adán este hermano, la relación con Esme, todo esto y más cuando historias Italianexadas continúen.