A las afueras de un pintoresco pueblo de Jalisco, que por cierto es el mejor estado de México niños, recuérdenlo; vivía un señor ya con su vida bien definida, creaba figuras de barro, tenia su taller en su casita y se ponía sus horas de trabajo, de hecho solo vivía para trabajar. Amaba su trabajo, las figuras de barro eran su vida, su creación, sus bebes. Pero todo era tan apacible que no podía seguir así. Un buen día sintió un vacío enorme que le dañaba por dentro, sentía la necesidad de compartir su pasión con alguien más. Para hacer más cortó el relato, conoció a una bella mujer, se caso con ella y vivian felices; más que eso, eran almas gemelas, se entrelazaban tan extraordinariamente que no se podían separar el uno del otro. En ocasiones incluso dejaban a un lado sus obligaciones, cabe recalcar que mientras el hacia figuras de barro, la esposa también tenia sus dotes de arte, ella pintaba paisajes en platos de colección. Desgraciadamente este relato deja de ser tan feliz ahora; un buen día afuera de la casita, la mujer pintaba la vista que tenían detrás de su casa en lo que llegaba su esposo, pero se le iba a adelantar una basura humana, un asesino sin remordimientos, sin sentimientos, sin corazón, una persona dañada del cerebro que simplemente termino con la vida de la mujer.
Horas más tarde el creador de figuras de barro llegaba y ante sus ojos el cadáver de su mujer. Todo esto dejaría traumado al señor que se fundiría en una gran depresión que tiempo después cambiaria a odio hacia el mundo. Se dedico a tomar venganza matando a otras personas, acabar con sus vidas perfectas como lo habían hecho con la de él. Su primer víctima fue un anciano que no había hecho daño a nadie, pero este hombre afectado veía como enemigos a todos, el pobre anciano ni oportunidad de defenderse. Después siguieron dos padres de familia en diferentes días. En los tres casos las autoridades no dieron con datos de quien podía haber efectuado los atentados. La cuarta víctima una viuda que estaba en el lugar y momento equivocado, la quinta también mujer pero esta una adolescente que había cometido la estupidez de ese preciso día llegar tarde a su casa y en el camino se había encontrado con el artista de barro. En los 5 casos todas las victimas no habían matado ni un ratón en su vida. Sus mayores pecados eran tener el vicio de tomar refresco, tal vez pasarse un poco de copas, la adolescente llego a probar la droga solo para quitarse la tentación, un padre de familia había tenido un desliz, una debilidad ante una compañera de trabajo; alguno de esos casos igual podrían sonar graves y en sus proporciones lo son pero no para que los mataran.
La víctima numero 6 vino a hacer un click en el creador de barro, era una bella mujer, adulta, con un parecido a la esposa, eso hizo que volviera la ilusión en él. La única diferencia era que a ella le faltaba una pierna. Él para no hacerla sentir menos, para llegar en las mismas circunstancias, se deshizo de su pierna derecha, se quebró su propia pierna. Con su trauma y demencia pensó que de esa manera todo resultaría. Pero esta mujer no le correspondía. Sacado de onda e impotente, se quebró la mano izquierda, quizá si llegaba con otro detalle especial, causaría en ella lastima y lo aceptaba. Fue en vano. Molesto ante tal desenlace se prendio bastante con ella pero aún queriéndola, opto por buscar la iniciativa de con una sola pierna y mano, hacerla prisionera en su hogar. La señora solitaria no tuvo ayuda ni la fuerza para hacerle frente aún teniendo dos brazos, pero él no era feliz aún, todavía no se sentía correspondido, sentía todavía ese gran vacío ¿y como podía llenar ese vacío que tenia en su interior? Solo había una forma: Tomo a la mujer, la llevo a la cocina, preparo todo lo que según él era necesario y en la mesa al poco rato tuvo su cena ¡Solo él comiendo! Desde ese día se cuenta que no estuvo jamás vacío, después de dos días fue descubierto y llevado a un manicomio y nunca borra de su cara una sonrisa que da miedo. Dice estar feliz, que no siente aquel vacío por su mujer como antes.










